
Volvimos a despertar, porque uno esta todo el tiempo durmiéndose y despertándose, y no lo digo literalmente. Nuevamente buscamos y seguimos buscando a esas personas con las que uno encuentra la fluidez que necesita para sentirse pleno. Nos inventamos historias de las más lindas, aunque nunca alcanzan. Coincidir sobre la realidad siempre es necesario, por eso nos preguntamos como seria la vida bajo el árbol. Mezcla de gente, cuentos y verdades, reales e inventadas, pero verdades al fin.
Continuamos en ese camino y nos llevamos puestas personas que fluyen como pocas veces hemos visto. Locos de mierda, que a pesar de nosotros no saber que cosas pasan por sus cabezas de lunes a viernes, sabemos que nos hacen sentir lo que pasa por sus almas de vez en cuando.
A raíz de esto comenzaron a suceder hechos de difícil explicación lógica que me gustaría pasar a detallar, pero para eso les aviso que deberán tener la oficina mental abierta.
En la búsqueda de la felicidad o algo así, existen fuerzas que atraen personas y cosas, también lo hace facebook y msn, aunque habría que determinar si solo son herramientas o realmente tienen el poder de cambiar el mundo. Bueno eso otro día. A lo que iba es al autoplanteo individual (es redundante no?) sobre donde esta esencialmente lo importante de la cosa. No se bien que cosa, pero lo interesante es cómo en ese camino hacia esa cosa nos encontramos con personas que hasta te comentan en un blog pedorro y te gusta, y nos gusta. Hacemos fiestas, nos tomamos bondis nocturnos, adoptamos vocablos en común y todo a tu manera, es decir, cada uno a su manera. Pero resulta que esas maneras se unen y nos unen.
No se, son momentos, buenos momentos entre amigos o algo así, donde parece que los demás no importaran. Que se tienen que curtir, que les falta, pero a quien le falta? Para que? …no se, pero casi siempre quedan buenas sensaciones.
La cosa avanza, y sigo, va y seguimos (porque esto trata de ser una expresión de sentimientos compartida como los cadáveres) con lo lindo y lo feo se seguir. Abrazamos un domingo feliz y viceversa, ya que no todos son así, no siempre disfrutamos de lo bizarro. Pero bancamos a fondo, queremos, nos comprometemos y eso si nos gusta.
Sin darnos cuenta arranco Septiembre. La primavera, estación que nos hace fluir sensorialmente como la puta madre. Ajeno por momentos, me dejo envolver por los transportadores cósmicos de primavera que a través de los sonidos me llevan a lugares impermanentes done solo se puede vibrar.
Estoy en una etapa en la que envidio la espontaneidad. No se si esta bien o mal, es así. A la vez, estoy disfrutando de la espontaneidad ajena como nunca, suena lógico. Percibo cómo muchas veces estamos disfrazando la euforia visceral y la transformamos en alimento para los demás. Bueno, no me esta saliendo muy seguido últimamente, pero conozco gente mágica a la que le sale muy bien.
De pronto ataques de conciencia laboral llenaron mi cabeza como exigiéndome acción en ese sentido. Luego de esfuerzos por creerme un poco mas a mi mismo, me di cuenta que los raros son los demás, y que yo soy el que estoy haciendo cosas normales para gente rara.
Con pocas ganas de pensar, y en compañía de los amigos de siempre, preferimos inventar u observar otra realidad. No queriendo entender igual que la vida real nos seguía exigiendo participación, jueves tras jueves me paseaba por un mundo que me llevaba del susto al entusiasmo sin darme cuenta, y lo sigo haciendo, me gusta.
Por suerte ya estamos en Octubre y los sabores dulzones de primavera que mis amigos brindan al paladar de mis días me enseñan metafóricamente que la vida es como la Wii, plenamente sensorial.
Esto sigue siguiendo.
Imagen: Lorraine Peltz