sábado, 27 de noviembre de 2010

El espesor de la vida


Las nubes densas cubren el cielo

y mi herida arde más.

Huecos de silencio ruidoso

abren la puerta del grito sangrado,

que todas las serpentinas van a entrar.

Entonces vamos a inflar la piñata

Para llenarla de alegría y papel picado

Vos no me estarás hablando de una piñata, ¿no?

De un diario en motocicleta,

¿Qué decís mago?

El viaje mira la sudestada del más allá

que va y viene y se vuelve a ir,

para dar paso a mas tiempo

que lo voy a usar para ir de viaje.

Y capaz también para preparar unos zapallitos rellenos,

lo que se dice “una obra de arte”.

Imagen: Klimt

lunes, 8 de noviembre de 2010

¿Existen los viajes de vuelta?


Buscar un lugar y elegir a donde ir a pasar unos días tranquilo, tal vez acompañado de amigos, pero con el fin de conectarse con uno mismo, es un poco complicado. Debo reconocer, entonces, que arranque con ventaja. Córdoba era una decisión tomada. Esa burbuja de viento inexplicable (como lo describió Cele) que fue el viaje a Nono del año pasado me conectó con esta provincia de una forma muy especial. Este año, Tanti, San Marcos Sierra y Capilla del Monte eran las posibles opciones. Indecisiones, amigos que se subían y bajaban de un día para el otro, la fecha del finde largo de octubre que se acercaba, entre otras cosas, fueron motivos suficientes para cargarme el viaje al hombro y tomar todas las decisiones. Tampoco era algo trágico, más bien todo lo contrario, pero estaba medio como con las energías dispersas y con el ánimo muy cambiante, lo que me hacía dudar de todo. Lo interesante de sentirme así fue que me ayudó a dejar libre el instinto, y la gran Internet me puso frente a los ojos a Yacu Yura, un centro de educación integral para la conciencia, el arte y la ecología. Me dispuse a leer de que se trataba y me entusiasmé. Si bien lo percibí como un lugar que tenia que ver con el momento que estoy viviendo, útil al proceso que estoy tratando de comprender y cercano a los caminos que últimamente me entusiasman, nunca se me ocurrió que ese lugar y las increíbles personas que lo habitan resonarían tanto en mí. En cuanto se lo conté, Agos y Cele se coparon con mi mambo, con el lugar (tal vez no tan convencidas pero si confiadas) y resolvieron sumarse. Entre coordinaciones y encuentros llegamos a Capilla y de ahí nos fuimos para Aguas Claras (significado de Yacu Yura) a comenzar nuestro finde largo. Jimmy nos esperaba en este monte ubicado a mitad de camino entre San Marcos y Capilla.

Acá ya no se como seguir. No quisiera hacer una descripción, pero tampoco me salen las palabras para contar lo que me generó pasar 3 días en ese lugar. Haciendo el intento, me viene la sensación de Yacu Yura como una especie de red gigante de contención para ser uno mismo. Ahí te sentías desubicado o por lo menos raro si realmente no ponías un poco de energía e intención en conectarte con tu esencia. Lo sentí así. Todo el tiempo estábamos abrazándonos con todos y entre todos, los 6 o 7 que estuvimos esos días. Cada abrazo formaba parte de la red que no me dejaba caer muy profundo ni golpearme cuando comenzaban a brotar de mí las facetas que menos me gustan y las emociones que más me cuesta sobrellevar. Esto sucedía bajo la ‘sutilidad’ inmensa de Jimmy, un personaje maravilloso. Californiano de 50 y pico de años, barba blanca larga igual que el pelo, filósofo, astrólogo y psicólogo, maestro de Kundalini yoga, amor hecho persona, amor llevado a la practica, pero no amor idealista o utópico, amor tangible y experimentable. Este tipo nos despertaba todos los días a las 4 de la mañana y nos esperaba en el domo para cantar mantras, practicar Kundalini, meditar y seguir cantando mantras hasta las 8hs, momento en el cual nos miraba y nos decía: ‘Buen día chicos, como están?’ en un español medio raro y mal conjugado, muy similar al de Luca Prodan. Luego de esta práctica venia el desayuno naturista. Inentendiblemente no sentía tantas ganas de desayunar, a pesar de haber cenado verduritas a las 20hs del día anterior. Después de cada práctica desbordaba de energía y vitalidad, también de amor y alegría. El hambre y esa ansiedad que a veces me genera la comida pasaban a un segundo plano, y hasta por momentos llegaban a desaparecer. La conciencia sobre la alimentación y la comprobación práctica de la cantidad necesaria y el tipo de alimentos que necesita el cuerpo para estar saludable, fueron cosas que me llamaron mucho la atención. Así comenzaba cada día, movilizado hasta las bolas y corrido totalmente de lo que por momentos, en mi vida cotidiana en Capital, me creo que soy yo. El resto de la jornada no era menos que su comienzo, y entre diferentes actividades como reciclado de basura, limpieza, huerta, lectura, caminatas y descansos, estaban los círculos. Momentos súper energéticos donde nos reuníamos todos a cantar, bailar y charlar. Todo a pura conciencia y trabajando mucho en la ardua tarea de estar y sentirnos presentes, plenos y conectados con nosotros mismos, con los demás y con los 4 elementos: tierra, aire, fuego y agua. Estas danzas y cantos daban comienzo y fin a profundas charlas y ejercicios de auto-conocimiento y conexión con las emociones. Acá se me complicaba un poco la cosa. Me quedaba medio raro por momentos, me venían sentimientos de bronca y tal vez miedo, pero lo positivo era que no me impedían meterme en el proceso. Lo transitaba, lo integraba, a pesar/y gracias a los lapsos que tenía donde me parecía que estaba sobrepasando mis capacidades de percepción, de reacción a estímulos e incorporación de información. Como dije antes, no parábamos de abrazarnos, y este era uno de esos momentos. Situación genial en la que después de desnudar las emociones (o por lo menos intentarlo) y hacer conciente algunos mambos, debilidades y miedos, venían los abrazos con cada uno de los que formábamos parte del circulo, y que implícitamente querían decir: ‘ves que no pasa nada, estamos todos en la misma, esto nos pasa y nos cuesta a todos, yo soy vos y vos sos yo’. La red funcionaba a la perfección.

A todo esto, mi ego, mi ateísmo y mi individualismo no sabían bien como reaccionar ni donde ubicarse entre tanta espiritualidad y vida en comunidad. Forman parte de lo que soy, por lo tanto ocupaban un espacio dentro de mí que se manifestaba con dudas, desconfianza e incertidumbre. No usaría la palabra ‘resuelto’, pero si diría que todo quedo aparentemente encauzado y ocupando un armonioso lugar dentro de mi vida cuando Jimmy, en el último circulo del tercer día, desplegó una serie de cartulinas con gráficos. Saco a relucir sus facetas mas racionales y cognitivas explicándonos durante unas 4 horas, la teoría de La Visión Integral de Ken Wilber. Quede flasheado con este enfoque totalmente revolucionario sobre la vida, dios y el universo. Nada de ideologías ni tampoco de retiros espirituales súper ortodoxos anti-mente, sino más bien como dar sentido a nuestra vida y a nuestra conciencia para navegar a través del siglo XXI. Nos presento un mapa global e integral (se integra todo, filosofía, teorías y desarrollos de oriente y occidente, de todos los tiempos) de nosotros mismos y el mundo en el que nos encontramos. Siento que no puedo explicar mucho mas por escrito, hay que meterse de lleno en los libros de Wilber e investigar. Pero si tengo que quedarme con 2 palabras de todo este nuevo espectro que se me abrió creo que serían trascender e integrar. Que mas decir, llegue a Capital súper perceptivo, espiritual, consciente y entusiasmado con este camino de la práctica vital integradora, que parece ser la gran clave de esta Era de Acuario que esta comenzando.

miércoles, 27 de octubre de 2010

Encauzando la intención


Me metí por un túnel,

camine hasta que me dormí.

Comencé a soñar que era sábado,

pero resulto Sabato.

Enrique, vos haces reiki?

Saname!!

Colgado del árbol del PH,

donde lo bueno le gana a lo malo

y lo estival tiene un olor…

Aromas que perfuman el ambiente

con nuevas especias del mar

y frutos de temporada para endulzarte.

Y sin más… disfruto del viaje,

retomo hacia la salida del túnel.

Pasan mil cosas distintas,

pero nunca la luz blanca

que indica su fin.

Hará ilusionar a pequeñas aldeas,

lejanas a la realidad inexistente

de nuestros tiempos.

Compartiendo esos momentos

de ascensores y escaleras mecánicas,

subiendo y bajando.

Buscando la altura justa

para ver el amanecer

y dar la bienvenida a un nuevo día.

Una nueva vida.

Imagen: Basquiat

viernes, 15 de octubre de 2010

Observaciones desde la hamaca: La mujer de mi momento


Nadie dudaría de la importancia que tiene cada momento en la vida. Cada cosa nos sucede en un contexto determinado, compuesto por personas y circunstancias particulares. Pasan cosas antes y seguramente sigan pasando cosas después, pero todo momento es único. Puede durar minutos, horas, meses o años, y a medida que va pasando el tiempo, vamos entendiendo y haciéndonos más concientes del comienzo y del fin de esos lapsos de vida que transitamos. Los hay muy importantes, demasiado intensos, algunos mas alegres y otros que hubiéramos deseado no tener que vivir nunca. Lo que esta claro es que la vida esta compuesta por muchos momentos bien distintos. Creo que la principal diferencia esta expresada en las fluctuaciones de nuestras emociones, y en esto influye todo. Las personas, los lugares, las edades, los deseos, etc. Un enchastre de cosas que conforman los momentos y los hacen únicos e irrepetibles.
Se preguntaran a donde quiero llegar con esto, que de por sí, suena bastante obvio. Todos alguna vez pensamos, o lo seguimos haciendo, en que existe por ahí la mujer (u hombre) de nuestra vida. Algunos podrán decir que la tienen a su lado, otros confían en que el mundo y las fuerzas cósmicas los reunirán con ella y, ciertos pesimistas ya resignados sentirán que, si todavía no la encontraron, no lo harán en un futuro, aunque piensen que por ahí ande. Son solo algunas de las tantas creencias posibles. Lo que yo creo es que no existe, como dios o tantos otros conceptos románticamente convincentes pero realmente improbables. Ojo que de todas formas no me parece que esto sea negativo o desalentador, más bien lo contrario. Es pura observación de la realidad. Cuando decimos “la mujer de mi vida” deberíamos decir “la mujer de mi momento”, o tal vez “las mujeres de mi momento” (obviamente es valido para todas las orientaciones sexuales). El punto esta en los componentes de cada momento, como nos afectan y nos transforman, y en el sentimiento predominante que emerge. Esto último es clave, ya que no me estoy cerrando a la posibilidad de que una pareja pueda tener una relación de muchos años lo suficientemente sana. Lo que digo es que la cantidad de variables que conforman un momento, como mencioné antes, muchas veces determinan o deberían determinar el fin de una relación que mientras duró fue la adecuada para ese periodo de tiempo, pero que ahora los involucrados deben darse lugar a nuevos sentimientos que inauguran nuevas experiencias. La extensión en el tiempo de una pareja se da cuando el desarrollo individual de ambos y la capacidad de adaptación son elevados, cuando se potencian mutuamente, presuponiendo y conformando a la vez el amor.
El problema esta en que el tema de las relaciones (para siempre) esta muy arraigado socioculturalmente y súper idealizado, lo que hace tremendamente mas difícil una separación para darle lugar al momento siguiente (presente). Todos sabemos lo duro que es, muchas veces, para una persona viuda rehacer su vida (mas allá del dolor del duelo), así que imagínense cuanto mas difícil puede resultar cambiar si tu pareja sigue viva y a unos metros. Dejando lo trágico de lado, lo interesante de esta cuestión me parece que esta en la desdramatización de la cosas cuando somos capaces de observar, sentir y vivir los momentos plenamente. Existir sin mirar tanto para atrás ni especular demasiado para adelante.

Imagen: Cele Volpe

jueves, 16 de septiembre de 2010

Decisiones ralentizadas


El patio de la casa

se perdía en las sierras,

con luz de luna

y con sensaciones extrañas.

Pero también con extraña luna

y una sensación de luz.

Y en un momento especial “x”, dijeron:

“Ves, los Beatles nunca dejaron de hablar del amor…”

Sonaban los Beatles.

Todo lo que necesitas esta en el amor,

por el azul del cielo,

porque ahí viene el sol.

Basta, es sencillamente complicado.

Basta, lo complicado es sencillo.

Así de simple…

Tomas la decisión y ya!

Si sale, sale. Y si no,

no te quedas con la duda.

Porque de esa simpleza,

de esa espontaneidad intuitiva,

surgen esas grandes cosas

que nos llevan a la unidad,

que es amor.

Que pensas?

Que sentís?

Eso es todo?

Muchas cosas,

Otras tantas,

Ojalá que no.

Salud Amigos!

Imagen: Mariano Lucano

lunes, 30 de agosto de 2010

Pequeñas reminiscencias barriales atemporales


Solía salir por las mañanas

respirando la ilusión

y observando el vuelo del colibrí.

Suspensión del tiempo sin fin

en momentos sin comienzo.

Lugares donde quiero ir.

Quiero ir, llegar, partir

desde la estancia escondida en Cafayate.

Como lobo de las estepas,

por las cepas de donde nació

Don Valentín Lacrado,

cargándolo en un copón de cristal

por donde se deforman las imágenes

que están del otro lado de él.

Escoceses tocando sus gaitas

y celebrando alrededor de la hamaca

comprenden el mensaje de la vida

y disfrutan el momento regalado.

Ese cuarto de cuarto del segundo,

mágico instante salvador.

Ese vecino,

viejo bruto fierrero de Warnes,

pero no por bruto mala gente.

Y si…hay de todo,

en Villa Crespo la vida se presenta

de esta manera…

Interesante!

Como cuando te sentas

a tomar mate en la vereda

mientras le cambias la yerba.

Viendo a toda la mafia de Warnes

conviviendo en paz,

compartiendo un código

que es respetado.

El cual se respeta sin dudar,

por su calidad de código

cultural y antropológico.

El valor de la palabra.

Imagen: Wan Kok Leong

martes, 17 de agosto de 2010

La inmediatez de la excitación eterna


Hete aquí el 2do cadáver por mail de la historia del mundo (el primero esta mas abajo en este mismo blog). Tiene la peculiaridad de que ha sido jugado por mujeres, excepto yo, que además no se conocen entre sí, ni tienen relación alguna. Es más, la mayoría vive en diferentes ciudades. Cabe señalar también (no se muy bien para que, pero cabe) que recorren un amplio rango etario que va desde los 22 a los 50 años aprox. Bajen y lean:

me encontré perdido

tratando de describir

la sensación que me produce extrañar.

mezcla de palabras vacías

y símbolos extraños

que no logro descifrar

se apoderan de mí,

y todo sin sentido está

tomando un rumbo distinto,

desconocido pero seductor...

y me decido a dejarme llevar

por ese coqueteo

al cual no puedo resistirme

es mas fuerte que yo

y por mas que lo intento,

mis pies cobran vida

y hacen lo que quieren.

sonrío, me dejo llevar,

mi conciencia se ancla

a la última gota de sudor

que surfea la paciencia

y la extrema soberbia de mis labios

transpiran sinsabor a media sombra,

oscuros, transparentes, inmediatos.

labios que no saben,

por momentos,

traducir lo que le pasa

a otras partes del cuerpo

y mucho menos al alma

(si es que esta no forma parte del cuerpo)

un laberinto de ideas vagas

que no encuentran la salida a la acción,

y en mi ser sólo se potencia la confusión

solamente la certeza

de que efectivamente hay una salida

es el motor que me permite seguir

esperando el resplandor

que es lo único que me mueve,

que me excita,

que hace que las cosas tengan sentido,

pero... no será mucho?

qué importa?... por algo suceden las cosas,

mi impulso no tiene piedad

cuando llega el momento mas placentero

y me desperezo la bronca

en un golpe brutal de senderos,

sin vuelta ni fin, sin vino ni queso.

Imagen: Mercedes Calo Stapich

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